Con posiciones encontradas respecto de una intervención al Hospital de la ciudad de Tostado, en el departamento 9 de Julio, se produjo una reunión entre la ministra de Salud de la Provincia Sonia Martorano e integrantes del bloque Juan Domingo Perón del Senado santafesino.
Joaquín Gramajo (PJ-Nes-9 de Julio) había solicitado en la última sesión el encuentro al que la funcionaria llegó con asesores de esa cartera y con el secretario de Gobierno, Oscar Urruty. El jefe del bloque del Nuevo Espacio Santafesino, Armando Traferri (PJ-Nes-San Lorenzo) y el senador Guillermo Cornaglia (PJ-Nes-Belgrano) también dialogaron con la ministra. El encuentro a puertas cerradas tuvo lugar en la sala de reuniones del bloque, este miércoles 8 a las 15 horas.
Gramajo sostiene que hubo una "intencionalidad política" en una intervención a la conducción del hospital de Tostado, mientras que la cartera de Salud sostiene que hubo motivos "errores administrativos" que aconsejaban esa medida.
El legislador advirtió que las autoridades locales que fueron removidas por la intervención "fueron elegidas en siete oportunidades" por la comunidad de esa localidad y advirtió que los números con que entregó el efector de salud "demuestran que hubo una administración correcta", ya que entre órdenes de obras sociales pendientes de cobro y otros fondos había más de 36 millones de pesos. Para el senador fue importante que en la reunión haya quedado claro que la auditoría mostró que no hubo dolo y pidió que cuanto antes termine la intervención y "se normalice la situación", lo que tendría lugar en julio si no se prorroga la medida.
El presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales reiteró que el faltante de una vacuna contra el Covid-19 no ocurrió durante el período en que el hospital tenía sus autoridades locales, sino durante la intervención, lo que mereció una explicación del ministerio respecto del extravío momentáneo de una documentación que luego aclaró la situación.
Por otra parte, el tema de las ambulancias insuficientes para atender las urgencias y traslados a otros centros de salud, así como una mejor distribución de las dosis de suero antiofídico en el extenso departamento norteño también fueron parte del encuentro.
De acuerdo con lo que El Litoral pudo recabar sobre las conversaciones, Urruty fue clave para procurar un acercamiento entre las posiciones y evitar que el bloque llegue a la instancia de pedir una interpelación formal en el reciento, posibilidad de la que había hablado Gramajo en la última sesión. Además, la perspectiva de que no sea renovada la intervención y se normalice la elección de autoridades del centro de salud abre una posibilidad de distensión.