Desde la 6 de la mañana del domingo comenzó la vigilia de familias enteras de todo el norte santafesino en la Plaza Central de Avellaneda para poder ser parte de un evento inédito, un momento soñado: poder posar con las copas que la Scalonetta ganó en el Mundial de Qatar, en Brasil y frente a la selección azurra en el viejo continente.




































