Las lagunas del sur santafesino y del norte bonaerense enfrentan una crisis sin precedentes. Melincué, La Picasa y laguna “El Chañar” (Teodelina), así como la laguna de “Gómez”, en Junín, sufren las consecuencias de una prolongada sequía que ha transformado radicalmente sus paisajes y amenaza gravemente su biodiversidad.


































