El hecho destacado de esta edición es sin dudas el regreso a su tradicional agenda del mes de julio y vacaciones de invierno, que, por su impronta y convocatoria masiva año a año, ya se configura como un evento identitario de la ciudad y la región. En este sentido, luego de su edición especial 2021, "Ciudad en escena", que en el marco de las políticas de cuidado por la pandemia tuvo lugar en los meses de octubre y noviembre y contó con gran parte de la programación en espacios al aire libre, este año el FTR vuelve a ser "el de siempre": el festival de julio que enciende la ciudad, que nos recuerda lo lindo de encontrarnos. Un festival que se sigue expandiendo con propuestas diversas y espacios distribuidos, multiplicados, reafirmando así la continuación sostenida de una política pública local que brinda, además de entretenimiento, espacios de reflexión, debate y crecimiento ciudadano, a la vez que democratiza el acceso a la cultura y potencia la formación de artistas locales.

































