El gobierno provincial ratificó que la principal causa de muerte de peces en la cuenca del río Salado, que se visibilizó el mes pasado, se debió al fenómeno denominado "hipoxia" y no por la contaminación producto de la presencia en las aguas de herbicidas (glifosato), plaguicidas, insecticidas y metales pesados (arsénico), que, si bien sí fueron detectados en los análisis, están muy por debajo de los valores máximos establecidos por ley.



































