Volviendo sobre el peronismo, historió que “a nivel nacional, en los últimos 20 años estuvo hegemonizado por tres patas: un peronismo que venía de la Patagonia, ligado a una economía extractiva; un peronismo del conurbano bonaerense, con perfil duhaldista, ligado a la producción, pero que luego viró hacia las economías y los movimientos sociales; y un peronismo capitalino, de Palermo Hollywood, que no se sabe bien qué es, y ninguno de los tres reconoce al campo como sujeto político. Este concepto entró en crisis en 2008, en el conflicto por la 125, impactando fuerte en Santa Fe, nada menos que donde emergió la principal expansión agrícola de la Argentina, y donde es indiscutible la preponderancia de la pequeña y mediana empresa ligada a los sectores agropecuario, agroalimentario y agroindustrial", precisó. Y completó la idea: "Mi configuración como dirigente político, parte de esta realidad, muy distinta de las otras, y son estos enfoques diversos los que dispararon una crisis de identidad que habrá que superar con el tiempo a través del hallazgo de nuevas síntesis, tal vez sobrepasando las fronteras partidarias que hasta hoy conocemos”.