Justo José de Urquiza, que fue gobernador de Entre Ríos y posteriormente primer presidente constitucional de la República Argentina, fue decisivo en el crecimiento de la Cuna de la Bandera. El general fue una mente brillante que supo observar antes que nadie las características geográficas de este punto de la provincia al lado del ancho río Paraná. “Urquiza quedó muy agradecido a Rosario porque él le retira a Juan Manuel de Rosas el poder de representar a la provincia (de Entre Ríos), y esto genera la declaración de una guerra entre Urquiza y Rosas. Cuando Urquiza avanza Rosario es la primera población que manifiesta su decisión de acompañarlo”, explica Miguel Carrillo. Este hecho histórico se dio el 25 de diciembre de 1851, algo menos de dos meses antes de la famosa Batalla de Caseros (del 3 de febrero de 1852). “(Justo José de) Urquiza era un visionario en lo económico. Un hombre que llegó a tener una fortuna. Estableció en Rosario un saladero con muelle propio. Fue una persona muy importante para el desarrollo socio-económico de la zona”.