El uso de envoltorios plásticos, papel film y telgopor es una costumbre que incrementa en estos últimos años sobre todo para presentar frutas, verduras y hortalizas que por sus características (cáscaras, hojas grandes, etc.) pueden venderse a granel o atadas con un cordel, atentando de esta manera contra un gran trabajo educativo iniciado hace más de una década por el municipio en pos de sacar el plástico de la basura.
































