La leishmaniasis visceral es una enfermedad grave (potencialmente fatal), que se transmite a través de la picadura de flebótomos del género lutzomyia, que deben estar previamente infectados con el parásito. Además afecta tanto a personas como a perros, quienes constituyen el reservorio de la enfermedad.
Consultada respecto al caso local, la jefa del programa de Leishmaniasis, Karina Ramos, explicó: “Fue notificado al Ministerio de Salud el 23 de diciembre, y desde ese momento intervino el programa para dar respuesta inmediata con medicación. La bebé se encontraba en terapia intensiva, respondió favorablemente al tratamiento y durante la primera semana de enero se logró pasarla a la sala. Hay que destacar el excelente desempeño de los médicos de la terapia intensiva, porque con la medicación correspondiente, a las 72 horas de detectar la enfermedad comenzó a darnos buena respuesta. Desde entonces se viene haciendo intercambios de consultas con referentes del Hospital Garrahan. Además, los padres estuvieron muy presentes”.