El nutricionista Facundo Crescenzo dijo que el diagnóstico temprano es muy importante para encarar la enfermedad: “Hoy, con la pandemia, los chicos y jóvenes pasan mucho más tiempo adentro de sus casas. El hecho de que alguien pierda 8, 10 y hasta 15 kilos de manera sostenida hasta llegar a pesar 40 o 45 kilos, hace pensar que todo su entorno está llegando tarde al quid de la cuestión. En esos casos, el vínculo familiar no funcionó a tiempo. Los padres deberían darse cuenta de que sus hijos están comiendo menos, que la ropa les va quedando más grande, etcétera. Por no saber cómo abordar el tema, muchas veces se lo deja pasar y ese tiempo perdido es más importante de lo que se piensa. Sin embargo, la mejor manera de trabajar este tema es charlarlo con la persona afectada y buscar ayuda profesional”, concluyó.