"La prevención primaria de la muerte súbita consiste en adoptar un estilo de vida saludable: alimentación adecuada, ejercicios físicos periódicos, no fumar, controlar la presión arterial y los valores de azúcar y colesterol, y visitar periódicamente al cardiólogo para realizar chequeos y poder detectar en forma precoz cualquier enfermedad cardíaca", detallaron desde WikiCardio, el sitio de información de la Sociedad Argentina de Cardiología. "En lo que se sabe por estadística, en los extremos de la vida, tanto los bebés como los adultos mayores pueden tener episodios de muerte súbita. En el 75% de los casos se ve en gente adulta que tiene enfermedad coronaria", explicó Boskis.