Virus Sincicial Respiratorio: la vacuna en el embarazo reduce hasta un 80% las internaciones graves en bebés
La inmunización durante el embarazo, incorporada al Calendario Nacional, ya transita su tercer año de implementación en todo el país. Reduce de manera significativa las internaciones y los cuadros graves por bronquiolitis en menores de seis meses, el grupo más vulnerable frente a este virus estacional.
Virus Sincicial Respiratorio: la vacuna en el embarazo reduce hasta un 80% las internaciones graves en bebés
El Virus Sincicial Respiratorio (VSR) es, desde hace décadas, uno de los principales desafíos sanitarios del invierno argentino. Su circulación sostenida entre los meses de abril y septiembre impacta de lleno en la salud infantil y en la capacidad de respuesta del sistema sanitario.
La incorporación de la vacuna materna al Calendario Nacional, a fines de 2023, marcó un punto de inflexión. Hoy, con dos campañas completas realizadas y una tercera en marcha, los datos y la experiencia permiten dimensionar la relevancia de esta política pública.
“El Virus Sincicial Respiratorio es el principal virus que genera enfermedad en los niños pequeños”, explicó a El Litoral Analía Rearte, presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología.
Antes de la vacunación, la circulación del VSR provocaba cada invierno un fuerte aumento de consultas ambulatorias e internaciones, con hospitales “llenos e incluso colapsados”, al punto de tener que suspender cirugías programadas o reconvertir camas de otras áreas, como obstetricia, para atender a lactantes con bronquiolitis.
El Virus Sincicial Respiratorio (VSR) circula entre los meses de abril y septiembre
Un virus frecuente, una enfermedad grave
La bronquiolitis es la manifestación clínica más habitual del VSR y afecta principalmente a los bebés más pequeños. “Es una enfermedad de altísima prevalencia, el virus más frecuente en los chicos chiquititos, que genera enfermedad grave y mortalidad, sobre todo en los menores de seis meses”, detalló Rearte.
Ese grupo etario concentra el mayor riesgo porque todavía no cuenta con un sistema inmunológico maduro ni con esquemas de vacunación completos.
Aunque el VSR circula en todo el mundo, la especialista subrayó que la mortalidad por enfermedad grave es mucho mayor en los países periféricos y de menores ingresos. En ese contexto, el acceso a una vacuna capaz de prevenir los cuadros más severos adquiere un valor estratégico. “Para países como el nuestro es tremendamente importante”, afirmó.
La bronquiolitis es la manifestación clínica más habitual del VSR y afecta principalmente a los más pequeños
Argentina fue uno de los primeros países en incorporar esta vacuna al calendario oficial. La decisión se tomó a fines de 2023 y la primera campaña comenzó en marzo de 2024. Actualmente, el país transita su tercer año de vacunación, iniciado el 12 de enero, con cobertura en todas las provincias.
Vacunación en el embarazo: cómo y cuándo se aplica
La vacuna contra el VSR está indicada para todas las mujeres gestantes entre las semanas 32 y 36 del embarazo. Esa ventana responde a la aprobación de las autoridades regulatorias y es la que actualmente rige en Argentina. “Algunos países vacunan desde la semana 28, pero en nuestro país está autorizada de la 32 a la 36”, precisó Rearte.
Un punto central es que la inclusión en el Calendario Nacional garantiza el acceso equitativo. “Implica que se da a todo el país por igual, que todas las mujeres gestantes, tengan o no obra social, tienen su vacuna asegurada”, remarcó. La aplicación puede realizarse en cualquier vacunatorio público del país.
Además, la vacuna puede administrarse junto con otras inmunizaciones indicadas durante el embarazo. Según explicó la especialista, los estudios en curso muestran que no existen problemas en términos de seguridad, eficacia o efectividad cuando se coadministra con otras vacunas. “Las mujeres embarazadas pueden aplicársela con cualquiera de las otras vacunas del embarazo”, señaló.
Seguridad y efectividad
La seguridad de la vacuna es uno de los aspectos más monitoreados. Rearte fue contundente: “En todos los estudios, y ya hay muchos, no solo en Argentina sino en otras partes del mundo, la seguridad está totalmente demostrada”. No se observaron más efectos adversos en las mujeres embarazadas ni en los bebés, en comparación con quienes no recibieron la vacuna.
Uno de los puntos que se vigiló de manera especial fue el riesgo de parto prematuro. “No solo que no se vio un aumento, sino que se demostró que la efectividad en prematuros es igual que en niños no prematuros”, indicó. Ese dato resulta clave para llevar tranquilidad a las embarazadas y a los equipos de salud.
En cuanto a los resultados, la efectividad es significativa. Para prevenir internaciones por VSR, la vacuna alcanza un 62%. Es decir, los bebés cuyas madres se vacunaron tuvieron un riesgo mucho menor de requerir hospitalización.
El impacto es aún mayor en los cuadros más severos: la efectividad para prevenir internaciones en terapia intensiva supera el 78%. “Casi un 80% menos de riesgo de internarse en unidades de terapia intensiva por enfermedad respiratoria”, resumió Rearte.
Cómo protege al recién nacido
Algunas vacunas se indican para proteger directamente a la madre, que durante la gestación tiene mayor riesgo de cursar formas graves de enfermedades como influenza o COVID. Otras, como la de coqueluche, tétanos y ahora la de VSR, se aplican con un objetivo distinto: proteger al bebé.
“Las ponemos para que la mamá genere anticuerpos y, a través de la placenta, se los pase al bebé”, explicó la presidenta de la sociedad científica. De ese modo, el recién nacido llega al mundo con defensas que lo protegen durante los primeros meses de vida, un período crítico en el que todavía no puede recibir ciertas vacunas y en el que el riesgo de enfermedad grave es mayor.
Ese lapso entre el nacimiento y la posibilidad de vacunar al bebé es clave. Gracias a la inmunización materna, los recién nacidos cuentan desde el primer día con anticuerpos frente al VSR, reduciendo de manera marcada las probabilidades de enfermar gravemente.
Una herramienta clave
Para Rearte, el balance es claro: la vacuna contra el Virus Sincicial Respiratorio es segura, efectiva y estratégica. “Los bebés nacidos de mamás vacunadas tienen muchísimo menos riesgo de internarse, tanto en salas comunes como en terapia intensiva”, afirmó.