Mientras los flashes suelen posarse sobre la elegancia de Kate Middleton o el glamour de Carlota Casiraghi, el verdadero epicentro de la riqueza monárquica se encuentra en el Sudeste Asiático. Sirivannavari Nariratana, la única hija del rey Rama X de Tailandia que permanece en la línea de sucesión y vive en el palacio real, ostenta un título que ninguna otra princesa del mundo puede disputarle: el de la más rica del globo.

































