La postura de la querella giró en torno, principalmente, a que Candioti "ordenó la eliminación del material de prueba" haciendo referencia al vídeo donde la víctima fue filmada por el agresor. Sin embargo, esto fue desmentido por el oficial informático del elemento militar cuando declaró ante la justicia el 9 de noviembre del 2022 y señaló que "yo borré el vídeo para que no se pueda seguir reproduciendo en la guardia" aclarando que "de por sí, todos los vídeos se borran entre 5 y 6 días después de grabarse porque se van pisando con los nuevos, pero en ese plazo de pueden seguir viendo o sacar fotos o videos con otros dispositivos". Más allá de esa acción, que buscó resguardar la integridad de la víctima, el informático declaró que guardó copias para que estén a disposición de las autoridades judiciales. En este punto se le recriminó a Candioti llevar a la justicia un CD que no podía reproducirse, por lo que se lo acusa de destrucción de pruebas, sin embargo otra vez el oficial especialista en informática excusó al militar: "el disco fue grabado por mí, puede ser que haya tenido una falla pero, independientemente de eso, yo tengo copia en mi computadora". La cual fue remitida nuevamente en otro dispositivo y reproducida sin inconvenientes.