Por si quedaban dudas sobre la conexión entre una de las facciones de la barra brava del Club Atlético Quilmes y los cinco hombres que ingresaron con intención de robo a la casa del herrero jubilado Adolfo Ríos, este miércoles el polémico cortejo fúnebre las despejó, porque desde temprano una larga caravana de coches salió del barrio cervecero para acompañar hasta su última morada a Franco Martín "Piolo" Moreyra de 26 años, el ladrón asesinado por el anciano.



































