El jueves por la tarde, en Moisés Ville, la calma pueblerina quedó desgarrada por un estallido de violencia que se respiraba aún en el aire cuando llegaron los primeros patrulleros. A las 15.30, un llamado alertó que en una vivienda de la calle 25 de Mayo al 300 había un hombre tirado en el piso. Cuando los policías irrumpieron, ya nada quedaba de la pelea, salvo la sangre como huella imborrable.
































