Luego, fue el turno de María Angelina García, oficial del Área de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI). En la escena del crimen, ella habló con vecinos que le relataron cuestiones personales de la víctima. “Era un hombre laburador, que no se metía con nadie y todas las madrugadas salía de su casa a esa hora para trabajar”, le dijeron. Ella confirmó que no hubo testigos del momento de la agresión contra Martínez. También recordó, a pedido de Moleón, que en poder de la víctima hallaron -entre otras cosas- un teléfono celular y la suma de 504 pesos. Seguramente, el abogado buscará poner en duda la hipótesis de la fiscalía sobre un robo que terminó en asesinato.