Araceli Ramos tiene 19 años, es estudiante secundaria y buscaba trabajo para ayudar a su madre a solventar los gastos de la casa. Foto: DyN
Había pautado una entrevista de trabajo para el lunes y desde entonces nada se sabe de ella. Su madre encontró una nota con la dirección y cuando fue a buscarla se encontró con una casa abandonada.

Araceli Ramos tiene 19 años, es estudiante secundaria y buscaba trabajo para ayudar a su madre a solventar los gastos de la casa. Foto: DyN
DyN Una joven de 19 años desapareció el lunes pasado cuando fue a una entrevista laboral en la ciudad bonaerense de Caseros y su familia y amigos la buscaban desesperadamente en las últimas horas. Este viernes la policía allanó la vivienda donde se supone que la joven debía presentarse, pero la casa estaba deshabitada y no encontraron datos concretos del paradero de la chica. Mientras, los vecinos acrecentaron las dudas al señalar que vieron a desconocidos merodeando en los últimos días por esa vivienda. Los investigadores esperan encontrar la clave en los registros de la tarjeta Sube y del celular de la joven. Se trata de Araceli Ramos, estudiante del último año del secundario, quien desde hace dos meses estaba buscando trabajo para solventar sus gastos y reunir dinero para irse de vacaciones con su novio, un chico de Escobar al que sólo veía los fines de semana. El caso se conoció a través del testimonio de los familiares de la joven que difundieron la foto y pidieron ayuda a los que puedan dar precisiones para encontrarla. Nota para mamá El lunes, a las 14.30, antes de salir de Loma Hermosa (San Martín), donde vive, le dejó una nota a su madre con el detalle de la dirección del lugar al que iba a una entrevista y prometió que volvería enseguida. A las 18.30 la madre se preocupó, llamó al celular que dio directamente apagado y comenzó a llamar a sus conocidos pero nadie sabía de la joven. Fue hasta la dirección que su hija había escrito, en la calle Puán al 3700, entre Lima y Agüero de Caseros (partido de Tres de Febrero), y se encontró con una casa con las persianas bajas. Le preguntó a los vecinos, pero nadie le supo explicar con claridad quién vivía allí. Lo cierto es que no había nadie y la mujer fue el martes a la comisaría, pero le dijeron que primero la buscara en los hospitales. Recién el miércoles, la policía le tomó la denuncia por la desaparición y acudió a la casa del novio de la joven. “Fuimos a la casa del novio a averiguar si estaba ahí. Le tomaron declaración al novio y a la mamá, pero no estaba, y estaban muy preocupados. Ella es una chica muy tímida, muy sumisa, no es de hablar. Las chicas del colegio me dijeron que no va a bailar, y con el novio sólo se veía los fines de semana porque él vive en Escobar”, afirmó la madre de Araceli. Puerta abajo La mujer contó que un vecino de la vivienda a la que habría ido la joven la llamó para decirle que la había visto, pero ella sostuvo que no puede ser su hija porque no estaba vestida de la manera que la describieron cuando desapareció (llevaba un jean negro con remera y zapatillas grises). “Hay vecinos que dicen una cosa y otros, otra; no sabemos quién vive ahí. Fuimos a sacar fotos al lugar, no había nadie, dicen que no vive nadie. Está cerca de la Villa Carlos Gardel, no sabemos lo que pasó y estamos muy preocupados”, añadió. Ayer, la Policía allanó la vivienda de Caseros, ubicada en la calle Puán 3754, y tuvo que tirar la puerta abajo para poder acceder al interior porque estaba deshabitada. Según los vecinos, en el lugar vivían un hombre y su madre, pero el hombre murió y la mujer se mudó. La investigación está en manos de la Fiscalía 6 de San Martín que espera informes de la tarjeta Sube de la joven, cruces telefónicos y reportes de las cámaras de seguridad de la zona de Tres de Febrero para tratar de obtener algún dato.
No conocía las calles




