Isabel Marta Aguilar se sentaba debajo de un árbol en la vereda de calle Vicente del Castillo al final, de Paraná, a esperar la clientela. Cuando llegaban personas caminando o en vehículos, ella entraba por un pasillo hacia su casa, regresaba con envoltorios de marihuana o cocaína, los entregaba y recibía el dinero a cambio. Así se estableció en una investigación de la Dirección Toxicología de 2021. Seguía con esta actividad pese a encontrarse con libertad condicional, cumpliendo una condena por narcomenudeo. Incluso, unos meses antes la División Homicidios había allanado su casa y encontró una considerable cantidad de drogas. Ahora, por todas las causas, acordó una pena única de cinco años de prisión.


































