Su DNI lo identifica bajo el nombre de Yanero Demetrio Costiche. Le dicen “Bebe”, asegura tener 28 años y, hasta ahora, no contaba con antecedentes penales. Su única mancha comprobable es una detención en la provincia de Entre Ríos, donde firmó una suspensión de juicio a prueba. A uno y otro lado del Paraná se lo investigó por formar parte de una banda de gitanos dedicada a cometer estafas telefónicas, comúnmente denominadas “el cuento del Tío”. Si bien estaba siendo ‘escuchado’ desde hace más de un año, cayó el viernes pasado en Videla, 80 km al norte de Santa Fe por ruta 11, donde habita una pequeña comunidad gitana. Este lunes fue imputado y el martes, cuando iba a tratarse la prisión preventiva, defensa y fiscalía acordaron una condena de prisión en suspenso y el pago de un millón de pesos en concepto de reparación.



































