“No se constataron lesiones producto de violencia física de índole mecánica manual y/o instrumental”, asegura el informe preliminar emitido por los peritos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) que realizaron la segunda autopsia sobre el cadáver de Diego Román, el niño que sufrió una “muerte violenta” en la zona rural de la localidad de Recreo.

































