Un juez de familia ordenó que una madre separada cese el pago de la cuota alimentaria a su único hijo de 19 años por la causal de “indignidad”, ya que se constató que ejerció “violencia física y emocional” contra su progenitora. Para la Justicia corresponde aplicar la ley de violencia familiar, y determinó que el joven resultó “ingrato” en términos de la ley por no valorar la ayuda que recibió durante años.

































