El jefe de la Gendarmería Nacional, Claudio Brilloni, fue quien encabezó el recibimiento institucional del cabo Nahuel Gallo, liberado tras 448 días de detención en Venezuela por orden del régimen de Nicolás Maduro. Pero más allá del protocolo, el encuentro tuvo un tono personal: Brilloni no saludaba solo a un subordinado; volvía a estrechar la mano de alguien a quien había tenido bajo su mando.





































