El imputado Leopoldo Luque reconoció ante la Justicia que ocho meses antes de la muerte del exfutbolista viajó a Estados Unidos para testificar como médico de cabecera del “10”, y declarar que su paciente no estaba en condiciones de dar testimonio en una causa por la disputa de sus bienes en ese país con su exesposa Claudia Villafañe y sus hijas.



































