Un feroz tiroteo estalló ayre al mediodía en las calles de Santa Rosa de Lima, en un hecho que dejó un hombre herido de gravedad.
Todo ocurrió minutos antes de las 13 y tuvo lugar en Aguado al 2000, esto es, en el corazón de la populosa barriada.
Voceros policiales precisaron que por dicho sector patrullaba un Chevrolet Corsa, color champagne, perteneciente a la sección Investigaciones de la Unidad Regional I, con personal a bordo, el que intentó chequear a un Ford Falcon, en el que se conducían dos personas.
Fue entonces cuando los ocupantes de ambos vehículos se trenzaron en un duro intercambio de disparos de arma de fuego, en circunstancias que por estas horas son objeto de investigación.
Minutos después arribó al hospital Cullen Fernando Sanabria, de 20 años. El nombrado, a quien sus conocidos y allegados lo llaman por su apodo de “Andy”, ingresó a dicho nosocomio con varios impactos de arma de fuego en su cuerpo.
Si bien se trata de numerosas heridas se supo que dos balazos (uno a la altura del tórax y el restante en el abdomen) ponían en cierto riesgo la vida del involucrado.
Por tal motivo los médicos que atendieron esta emergencia ordenaron una intervención quirúrgica de urgencia que resultó satisfactoria.
“Andy” no llegó solo al hospital. Lo hizo acompañado de gran cantidad de amigos que provocaron un severo desorden en dicho nosocomio.
Los incidentes tomaron tal magnitud que superaron la guardia policial del propio hospital y obligaron a la intervención de la Guardia de Infantería. Con la llegada de estos últimos recién se pudo retomar la normalidad.
Tanto el Ford Falcon como el Chevrolet Corsa fueron secuestrados por la policía y trasladados hasta dependencias de la jefatura donde serán sometidos a peritajes.
Ambos coches lucen las huellas del enfrentamiento.
Hasta el momento y como resultado de las investigaciones, Sanabria se encuentra en calidad de detenido aunque permanece internado por su estado de salud que es de cuidado pero no corre riesgos mayores.



































