Durante la tarde del jueves un juego terminó en drama en una casa de San José del Rincón. Dos hermanos de 10 y 11 años terminaron internados después de recibir una descarga eléctrica mientras pateaban una pelota en el patio.
Los menores, de 10 y 11 años, jugaban a la pelota en el patio de su casa cuando entraron en contacto con una reja electrificada. Tras ser asistidos en el Samco local, fueron derivados al Hospital Alassia y evolucionan favorablemente.

Durante la tarde del jueves un juego terminó en drama en una casa de San José del Rincón. Dos hermanos de 10 y 11 años terminaron internados después de recibir una descarga eléctrica mientras pateaban una pelota en el patio.
Todo ocurrió en cuestión de segundos. Un grito quebró la rutina doméstica y el padre, Lino Cabrera, salió a ver qué pasaba. Lo que encontró fue una escena desesperante: uno de sus hijos estaba aturdido, en estado de shock; el otro, tendido, inconsciente y con convulsiones. Sin perder tiempo llamó al 911. La emergencia quedó registrada a las 19.51 como “emergencia médica”.
Los primeros en llegar fueron efectivos policiales. Para entonces, el menor que había perdido el conocimiento ya había recuperado la conciencia, aunque ambos necesitaban asistencia urgente. La ambulancia demoraba y la decisión fue inmediata: subirlos al patrullero y llevarlos al Samco de Rincón.
En el centro de salud local fueron evaluados por la médica de guardia, quien dispuso el traslado al Hospital de Niños “Orlando Alassia” de la ciudad de Santa Fe para una observación más exhaustiva.
Ya en el efector pediátrico, el director del hospital, Pablo Ledesma, detalló que los chicos habían sufrido la descarga al tomar contacto con una reja del patio que, por motivos que aún se investigan, estaba electrificada.
Ambos ingresaron lúcidos y en buen estado general. Uno de ellos presentaba una pequeña quemadura en un dedo de la mano; el otro no tenía lesiones visibles. Se les practicaron estudios de laboratorio y controles clínicos que arrojaron valores normales.
El parte médico llevó tranquilidad: los dos evolucionaron favorablemente y recibieron el alta pocas horas después.
Mientras los niños eran asistidos, una cuadrilla de la Empresa Provincial de la Energía trabajó en el domicilio. El operador interviniente dispuso el corte inmediato del suministro para verificar el origen de la falla que energizó la estructura metálica del patio.
El episodio dejó actuaciones en la Comisaría 28ª por razones de jurisdicción. Más allá del susto y la tensión vivida por la familia, la historia tuvo un desenlace aliviador: lo que pudo haber sido una tragedia terminó en observación médica y un regreso a casa.
En una zona donde el verde y el río suelen marcar el pulso de la vida cotidiana, la electricidad irrumpió de forma inesperada. Esta vez, la rápida reacción y la asistencia oportuna marcaron la diferencia.




