Los investigadores determinaron que el teléfono celular del empresario Fernando Pérez Algaba, cuyo cuerpo descuartizado fue encontrado en un arroyo de la localidad bonaerense de Ingeniero Budge dentro de una valija, se activó por última vez en el partido de General Rodríguez el 18 de julio pasado, el mismo día en el que se encontró allí con dos ex amigos para cobrarles una deuda y horas antes de lo previsto para abordar un vuelo a Barcelona, España.

































