Hace apenas dos semanas, el ambiente de la música tropical santafesina se sacudió con una explosiva denuncia. Carlos Román, emblemático animador y productor local, había acusado a su esposa Dolores Angelina Bello y al hijo de ella, Gonzalo Gabriel Herrera, de haberle vaciado sus cuentas bancarias, robado pertenencias personales y hasta sus prótesis ortopédicas.


































