“No hubo movimiento de dinero, fue todo virtual y ni siquiera sé desde que lugar lo hicieron”, reconoce la dueña del kiosco Los Angelitos -La Rioja y 25 de Mayo-, cuyas cuentas de los servicios Western Union y Pago Fácil fueron jaqueadas el mes pasado, generando una deuda para la empresa de $ 4.050.000, lo que obligó a la mujer a poner en venta su casa. Todo sucedió en medio de la pandemia y las víctimas apuntan directamente a un venezolano que pasó -en apenas siete meses- de ser un perfecto desconocido, a convertirse en su mejor cliente, luego novio de una de las cajeras y ahora sospechoso de una de las estafas virtuales más escandalosas de los últimos tiempos.


































