Gisela de Yurka, de 41 años, y su hijo Gabriel Saru Ovejero, de 7, fueron encontrados sin vida en la habitación 306 de un hotel del barrio porteño de Recoleta. Según fuentes oficiales, la mujer presentaba once cortes en los antebrazos y dos en el cuello. El menor estaba junto a ella, sin signos de violencia externa aparente.




































