Oscar Gómez tiene 76 años y es dueño de una conocida distribuidora de la zona norte de la ciudad de Santa Fe. Algunos meses atrás, cuando falleció su esposa, se mudó al country Altos de la Ribera, uno de los barrios privados ubicados a la vera de la autopista Brigadier General Estanislao López, en jurisdicción de Santo Tomé. Su familia buscaba seguridad para él, pero insólitamente fue blanco de un robo que cobró repercusión nacional porque el acusado es millonario.

































