El delincuente trepó para subir al techo de la casa. Luego se "descolgó" adentro del patio interno. Rompió la reja de una ventana y por esa abertura entró a la casa de Alicia, que dormía en su pieza. Ya habían pasado unos minutos de la medianoche del jueves. Ella escuchó ruidos y cuando quiso levantarse para ver qué pasaba se topó de frente con el intruso, que no le dio tiempo para hacer nada. La envolvió con un cubrecama y la ató. La golpeó con brutalidad, con rabia. Luego tomó una caja con dinero que guardaba la dueña de casa y se fue por la puerta principal, que da a la cuadra de calle Quintana al 2900. "Mi mamá nunca imaginó que podía pasarle algo así. Vivimos acá desde que yo tenía 3 años, dijo Alicia, quien es hija única y se llama igual que la víctima.




































