En menos de 5 horas, tiratiros que se desplazaban en moto atacaron a balazos una sucursal bancaria ubicada en la zona sudoeste y el hospital de emergencias. En ambos atentados dejaron mensajes escritos en cartón, con amenazas al gobernador Maximiliano Pullaro, que asumió el cargo hace solo 3 días, por la decisión de restituir los pabellones de alto perfil en las unidades penitenciarias, empezando por Piñero. Tras los ataques, desde el gobierno santafesino emitieron un comunicado asegurando que no van a ceder «en las acciones hasta lograr que nadie cometa delitos desde la cárcel».




































