Pablo Almada tiene una panadería en la Manzana 3, en el Pasaje 4, del distrito costero de Alto Verde. "La noche es para dormir y el día para trabajar… y yo trabajo todo el día. Todos me conocen acá", explicó este lunes por la tarde, todavía conmocionado. Estaba frente a la Comisaría 24a, indignado. Minutos antes, su pequeña hija había sufrido un intento de secuestro y cuatro sospechosos terminaron tras las rejas (dos hombres y dos mujeres que serían oriundos de Paraguay).
































