"Mi hija tiene 14 años, está con asistencia psicológica y psiquiátrica, no puede dormir y vive con miedo de salir a la calle y encontrárselo", se lamenta B.O., una vecina de Laguna Paiva que en noviembre denunció a un hijo de su expareja por abuso sexual infantil. El temor y la indignación la llevaron a querer exponer su historia.

































