La violencia irrumpió en plena calle y terminó en tragedia. Un hombre fue asesinado a tiros en Mendoza tras una discusión con vecinos por la música fuerte durante un cumpleaños, en un episodio que conmocionó a la localidad de Perdriel.
Un hombre de 40 años fue asesinado a balazos en Perdriel, Mendoza, luego de un conflicto entre vecinos por el volumen de la música durante un cumpleaños. El sospechoso, de 26, fue detenido en la zona y la fiscalía de Luján de Cuyo investiga el hecho.

La violencia irrumpió en plena calle y terminó en tragedia. Un hombre fue asesinado a tiros en Mendoza tras una discusión con vecinos por la música fuerte durante un cumpleaños, en un episodio que conmocionó a la localidad de Perdriel.
La víctima fue identificada como Gerardo Mauricio Giménez, de 40 años. Según los primeros datos, el conflicto se desató en el marco de un festejo que, con el paso de las horas, derivó en quejas por ruidos molestos y gritos.
El hecho ocurrió en inmediaciones de Costa Flores y Thames, donde vecinos alertaron a la Policía por detonaciones y la presencia de un herido tendido sobre la vereda.
De acuerdo con reconstrucciones iniciales, en la vivienda donde se realizaba la celebración hubo reproches y cruces verbales con personas del entorno. El clima se tensó rápido y el conflicto escaló a un nivel inesperado de violencia.
En medio de la disputa, se escucharon disparos dirigidos hacia la casa. Uno de los proyectiles impactó en Giménez y lo dejó gravemente herido, mientras el resto de los presentes intentaba asistirlo y pedir ayuda.
Poco después, arribaron efectivos policiales y personal de emergencias. En el lugar, los médicos realizaron maniobras para estabilizarlo y organizaron su traslado urgente.
Giménez fue llevado al Hospital Central, pero allí se confirmó lo peor: murió a raíz de una herida de arma de fuego en el lado derecho del pecho, indicaron fuentes del caso.
En paralelo al operativo sanitario, la Policía inició la búsqueda del sospechoso. El hombre, de 26 años, fue interceptado mientras caminaba por la calle junto a una mujer y una menor de edad.
Al momento del procedimiento, el acusado presentaba una lesión visible en el rostro. Además, se le secuestró un cuchillo de cocina tipo Tramontina, que quedó incorporado a la investigación.
En la escena del crimen, los peritos recolectaron dos vainas servidas de 9 milímetros y una vaina de escopeta calibre 12.70, elementos considerados clave para determinar el desarrollo del ataque.
La causa quedó a cargo de la Fiscalía de Luján de Cuyo, que ordenó el traslado del detenido a la Comisaría 11ª, además de las medidas de rigor para avanzar con testimonios, pericias y análisis balísticos.
Con el correr de las horas, la investigación arrojó un dato sensible: tanto la víctima como el presunto agresor contaban con antecedentes penales, según informaron fuentes vinculadas al expediente.
Los investigadores intentan precisar cómo se originó el enfrentamiento, quiénes participaron en la discusión y si hubo más personas involucradas en la secuencia de disparos.
En una zona golpeada por episodios recientes de conflictividad, el crimen dejó una escena difícil de digerir: un festejo familiar que terminó a los tiros y una discusión por el ruido convertida en muerte.




