A pesar de no tenerlo en cuenta (o sí, pero no importarles), muchos adolescentes consideran que besarse con otros, a pesar de estar de novios, no cataloga de infidelidad. Comprender las razones detrás de este comportamiento es bastante complejo. Por un lado, la adolescencia es una etapa de exploración y búsqueda de nuevas experiencias. Para algunos, la infidelidad puede ser una forma de buscar la emoción y la adrenalina, y la novedad de una nueva persona y la transgresión de las reglas pueden resultar sumamente atractivas. Por otro lado, algunos adolescentes que se sienten inseguros respecto al sentimiento de su pareja o tienen una baja autoestima, pueden buscar la atención de otros para sentirse deseados y valorados. Por lo tanto, la infidelidad puede ser una forma de reafirmar su atractivo y su capacidad para gustar a los demás.