“ Valentina llama a alguno de sus papás para que la higienicen luego de ir al baño porque le da asco tocar lo que hace; Julián se ducha a diario con el padre, jabonándose mutuamente la espalda mientras cantan reguetón; Victoria duerme en la cama matrimonial en medio de sus papás, ‘haciendo cucharita’ con uno de los dos, en noches alternadas; como tuvo una hermanita hace un mes, Martín espera el momento en que la mamá la amamante, para buscarle el otro pecho y juguetear con su boca en el pezón…El primer punto en común entre estos niños es que rondan los 7 años. El segundo, que ante algún comentario o señalamiento al respecto, arguyen que son los padres… como si no fuera justamente ESE el quid de la cuestión”.


































