Mantener limpios los espacios habituales de la casa implica prestar atención incluso a los objetos que suelen pasar desapercibidos.
El vinagre blanco se presenta como una alternativa natural para higienizar y neutralizar olores en el tacho de basura del hogar. Qué beneficios tiene, cómo aplicarlo y cada cuánto hacerlo según expertos en limpieza doméstica.

Mantener limpios los espacios habituales de la casa implica prestar atención incluso a los objetos que suelen pasar desapercibidos.
Entre ellos, el tacho de basura —especialmente en cocinas y baños— puede convertirse en un foco de olores desagradables y proliferación de microorganismos si no se limpia de forma regular.
En este contexto, especialistas en higiene doméstica recomiendan un método simple y económico: rociar vinagre blanco sobre el interior del recipiente para ayudar a desinfectarlo y disminuir los malos olores.
Los tachos de basura están en contacto constante con desechos orgánicos, líquidos y restos de alimentos que generan un ambiente propicio para el crecimiento de bacterias, hongos y olores persistentes.
Limpiarlos solo con una bolsa nueva no siempre es suficiente para eliminar estos agentes, según explican especialistas en limpieza natural.
El vinagre blanco contiene ácido acético, un compuesto con propiedades antibacterianas y antifúngicas que han sido estudiadas en publicaciones científicas especializadas.
Investigaciones en revistas como el Journal of Food Protection y el International Journal of Environmental Health Research señalaron que este componente puede reducir la presencia de bacterias sobre superficies de uso doméstico.
Aplicar vinagre en el interior de un tacho de basura favorece varios aspectos de su higiene:
Neutraliza olores desagradables: el vinagre actúa sobre los restos orgánicos y ayuda a disminuir los aromas fuertes sin necesidad de perfumes artificiales.
Reduce la proliferación de microorganismos: sus propiedades naturales pueden disminuir la presencia de bacterias y hongos que se acumulan con el uso.
Facilita la limpieza: al actuar sobre residuos y suciedad adherida, el vinagre puede hacer más efectiva la acción de frotar y enjuagar.
Es seguro y ecológico: a diferencia de muchos desinfectantes comerciales, no deja residuos tóxicos y no requiere químicos agresivos.
Es accesible: el vinagre blanco es un producto económico y está presente en la mayoría de los hogares.
Este enfoque lo convierte en una alternativa práctica para quienes buscan mejorar la higiene del hogar con soluciones simples y de bajo costo.
Para aprovechar los beneficios del vinagre blanco en la limpieza del tacho de basura, especialistas en limpieza recomiendan seguir un procedimiento claro y ordenado, que puede incorporarse a las rutinas de limpieza habituales de la casa.
Vaciar el tacho: retirar completamente la bolsa de residuos y asegurarse de que el interior esté libre de desechos visibles.
Rociar vinagre blanco: aplicar vinagre directamente sobre las paredes y el fondo del recipiente. No es necesario diluirlo, ya que sus propiedades son más efectivas cuando se usa en forma pura.
Dejar actuar: se sugiere esperar entre 10 y 15 minutos para permitir que el ácido actúe sobre los residuos y microorganismos presentes.
Frotar: con una esponja o cepillo, frotar suavemente las superficies interiores para desprender restos adheridos.
Enjuagar y secar: terminar con un enjuague con agua y dejar secar antes de colocar una nueva bolsa.
Respecto a la frecuencia, los especialistas señalan que este procedimiento puede repetirse una o dos veces por semana, o incluso con mayor regularidad si se desechan con frecuencia residuos de alimentos que aceleran la aparición de malos olores.
Si bien algunas guías de limpieza general recomiendan una limpieza profunda del tacho al menos una vez al mes para combatir olores persistentes y residuos difíciles, el uso de vinagre como parte de la rutina semanal puede ayudar a mantener la higiene entre limpiezas más exhaustivas.
Incorporar prácticas sencillas como la limpieza del tacho de basura con vinagre no solo contribuye a neutralizar olores y reducir la presencia de microorganismos, sino que también puede ayudar a prevenir la aparición de plagas como cucarachas y roedores, que se sienten atraídos por los restos orgánicos en descomposición.
Además, al optar por soluciones naturales como el vinagre, se evita la exposición continua a productos químicos más agresivos y costosos.
Este tipo de enfoques también forma parte de un movimiento creciente entre quienes prefieren prácticas de limpieza más ecológicas y accesibles, que promueven un ambiente más saludable dentro del hogar.
Si bien el vinagre no sustituye por completo una limpieza profunda periódica con agua y detergentes o desinfectantes apropiados, su uso regular ofrece una capa adicional de higiene y frescura.
Para quienes buscan mantener una casa limpia con pasos sencillos y económicos, este remedio casero puede convertirse en un aliado habitual en la rutina de cuidado del hogar.