Muchos recordarán al Chavo Comas, un wing izquierdo veloz, habilidoso, desequilibrante, que fue muy querido en Boca, continuó su carrera en México pero tuvo a Colón como el club que lo proyectó al fútbol grande, cuando fue transferido a Vélez en tiempos complicados desde lo económico, a principios de los 80. Nacido en Paraná, Jorge Comas decidió, luego, finalizar su carrera en Colón en la temporada 94-95. Parecía ser la “frutilla del postre” de aquel equipo que armó Nelson Chabay, pero jugó un solo partido. Mejor dicho, un solo tiempo. Fue en cancha de Deportivo Laferrere, primera fecha del torneo, cuando el Chavo entró como titular y fue suplantado al cabo del primer tiempo. Partido duro, mucho forcejeo y cancha en pésimas condiciones, que el Chavo no soportó. Y ahí nomás decidió dejar el fútbol.




































