Cuanto más grande la tormenta en alta mar, más guapo el capitán y los marineros. Es que Colón, después de perder en Alta Córdoba y cosechar dos empates sin gusto en casa, tenía todos los cartones marcados para “poner la cabeza”. Primero, San Lorenzo peleando con River en el Gasómetro; después, Estudiantes, agrandado por la mano del “Barba” y los 15 juegos sin conocer la derrota.


































