Colón llegó adónde llegó demostrando un nivel colectivo, individual y de concentración que hoy brilla por su ausencia. Ese equipo atildado, con jugadores que sorprendían por su nivel, ordenado y sólido en lo defensivo más una eficacia a veces brutal en ataque, se ha tomado un largo descanso, al menos en estos últimos tres partidos. Para colmo, cada vez que perdió fue por goleada. Por eso, hoy es el segundo equipo con mayor cantidad de goles en contra del torneo. Algo imposible de suponer cuando en el torneo pasado se destacaba por un funcionamiento defensivo sin fisuras, tanto jugando con línea de cinco como haciéndolo -como pasó en los partidos finales- con línea de cuatro.



































