Partido de compromiso, para cumplir con el reglamento, sin nada por jugar y sin que el resultado pueda modificar algo. Apenas un breve “banco de pruebas” (estos dos partidos) para que algunos puedan aprovechar la oportunidad de mostrarse. Y para Medrán, la chance de ganar por fin el primer partido como técnico de Colón y mejorar una productividad tan floja en los números como fue esta campaña. Eso, nada más. Una imagen desdibujada que terminó defraudando a su gente y convirtiendo, a este año 2025, en uno de los peores de la historia.


































