Ha sido claramente incisiva la actuación de Miguel Abbondandolo en este mercado de pases de Colón. A varios de los jugadores que llegaron, los conocía por algún paso previo de éstos por Atlético Tucumán o por las vinculaciones que fue tejiendo a través del tiempo. Abbondandolo, de buena relación previa con Vignatti, llegó de manera sorpresiva al club: hasta unas semanas antes, era el vicepresidente de Atlético Tucumán y le solicitaron la renuncia luego de haberse fotografiado en la cancha de Boca, el día de la despedida de Riquelme, que justamente coincidía con un partido de los tucumanos. Gorosito lo referenció en un par de oportunidades, sobre todo el día que anunció la llegada de un jugador que, finalmente, no vino a Colón: el delantero de Instituto, Axel Rodríguez. Justamente, Rodríguez se fue de Instituto y firmó, casualmente, para Atlético Tucumán. Las últimas incorporaciones sorprendieron al entrenador rojinegro, sobre todo cuando se refirió, en Mendoza, a Brian Guille, de último paso por la institución tucumana. “No tengo la menor idea”, dijo el entrenador. De todos modos, Gorosito le dio el visto bueno a las incorporaciones y varios de los jugadores que llegaron, como el caso de Ruben Botta, el de mejor rendimiento hasta el momento, lo hicieron con su consentimiento. Además, el rendimiento futbolístico del equipo hizo que el técnico dejara en claro las diferencias con el equipo que recibió luego del alejamiento de Saralegui y su llegada a Santa Fe: “Antes no sabíamos a qué jugábamos y ahora jugamos a algo”, dijo el técnico rojinegro.