Fallas defensivas, algunas groseras como en las dos jugadas de los goles del local; oportunidades malogradas con un Gigliotti con pólvora mojada y las decisiones de Ceballos, que no vio dos penales cometidos a favor de Colón y no cobrados, fueron el “combo” letal para la pérdida del invicto a manos de un equipo que no había ganado todavía y festejó ruidosamente la victoria en Isidro Casanova.

































