Israel Damonte tuvo el coraje de tomar el equipo a sabiendas de que era por cuatro partidos y que allí, en tan poco tiempo, se jugaba todo. Sólo tiene a favor el consuelo de saberse el "último responsable" si sale mal. Por eso, Damonte tiene más para ganar (si salva a Colón del descenso) que para perder, porque en la asignación de responsabilidades ocupará el último lugar.


































