Está bien que los dirigentes y el director deportivo se hayan tomado estos días de reflexión y autocrítica para ver qué fue lo que se hizo bien (la primera mitad de la temporada) y qué se hizo mal (desde el inicio de la segunda rueda en adelante). Las decisiones “en caliente” no son buenas consejeras. Pero tampoco hay que “dormirse” y se pueden ir tomando algunas decisiones, empezando por la más importante de todas que es la de saber si Diego Osella va a continuar como “capitán del barco” o si se buscará otro conductor.

































