(Enviado Especial a Buenos Aires)
En su análisis post partido ante Chicago, el entrenador sabalero apuesta a que, con Cristian García y Alan Sosa, las cosas cambien.

(Enviado Especial a Buenos Aires)
Andrés Yllana fue el único en hablar. Los jugadores fueron saliendo y se dirigieron directamente al micro o a saludar a algunos familiares que los estaban esperando en la fría noche de Mataderos. El cordón policial le abría un amplio espacios a los futbolistas para que salieran del estadio y subieran al micro en forma directa. Nadie quiso hablar y sólo lo hizo el entrenador, quien mencionó dos cosas que llamaron la atención. Una de ellas, que Alan Sosa es el jugador que quiere sumar en reemplazo de Forneris. Y la otra, que Colón recurrió a Fifa para que por fin se habilite a Cristian García.
Por el lado de Sosa, lo que sorprende no es el nombre en sí, porque fue uno de los que se mencionó muchísimo hace unas tres semanas, sino que se reflote el interés luego de aquella disposición judicial de elevar a juicio oral la situación establecida con una pareja con la que estuvo ligado en el momento de la denuncia y ahora, por lo que señaló el propio Yllana, volvieron a estar juntos, por lo que la situación judicial podría haberse modificado.
El entrenador rojinegro focalizó gran parte de la charla en los refuerzos que están faltando, a la vez que calificó de “bueno” al rendimiento que tuvo el equipo. También hizo hincapié “en los dos penales que tuvimos a nuestro favor y que los árbitros no vieron”.
Yllana dirigió su octavo partido y los números son inesperadamente flojos. De los ocho, su equipo perdió cinco, empató uno (ante Estudiantes de Buenos Aires) y ganó los dos que jugó ante los peores equipos de la categoría (Defensores Unidos de Zárate y Talleres de Remedios de Escalada). Los progresos fueron casi imperceptibles. Hubo partidos en los que no mereció perder, otros que se lo ganaron de arrebato y algún que otro error arbitral que lo perjudicó, como puntualmente pasó en la cancha de Nueva Chicago con el claro penal a Jourdan que Zamora ignoró.
Con menos del 30 por ciento de cosecha positiva y con tres derrotas consecutivas, Yllana tendrá la necesidad de conseguir un resultado que permita el inicio de un ansiado despegue en la vuelta al Brigadier López luego de los cuatro partidos consecutivos de visitante que debió jugar el equipo. ¿Alcanzarán las dos caras nuevas que faltan sumar para que llegue ese cambio que pregona el entrenador?




