Un año antes, Unión necesitaba no sólo de un resultado propio (ganarle a Tigre sí o sí), sino también de resultados ajenos para mantenerse en Primera División. Y se dio. Un año después, se festeja una nueva clasificación a la Copa Sudamericana (por cuarta vez) y haber transitado por un 2024 en el que más allá de humores cambiantes, hubo algo que ni se mencionó en el mundo tatengue: el promedio por el descenso.

































