Consultado sobre si el fútbol argentino seguirá siendo una "silla eléctrica" para los entrenadores o si habrá más paciencia, dijo que "si hay que sacar alguna conclusión buena de esta pandemia que es un desastre para la humanidad, es que la paciencia tiene que estar sobre la mesa en todas las actividades. Tiene que haber tolerancia, respeto, por ahí debe pasar la vida. Es difícil lograr eso para una sociedad vapuleada con respecto a los valores. La continuidad de trabajo es lo que da beneficio. Es difícil, mucho más para los equipos que son completamente vendedores y no pueden mantener sus planteles. Boca y River pueden sostenerlos en el tiempo, pero en el caso de los otros, cuando un jugador tiene un buen torneo, se va. Espero que apacigüemos la pasión que está inmersa en esta locura que es el fútbol argentino".